Marca Sport Weekend: Boris Becker: «Me di cuenta de la potencia del deporte cuando, siendo alemán, me escogieron como deportista del año en Israel»


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Boris Becker (Leimen, 1967) fue el tenista más precoz. Ahora es uno de los pilares en los que se apoya la Fundación Laureus como miembro para desarrollar sus programas. Será uno de los padrinos del Premio Laureus España MARCA Sport for Good Honour en Sevilla el próximo viernes 12 de noviembre.

¿Cuál ha sido la actividad más fascinante que ha llevado a cabo con la Fundación Laureus?
Ummm. No sabría cuál decir. Muchas. Soy miembro fundador, hace más de 20 años. Me siento muy honrado de formar parte de este movimiento. He visitado muchos proyectos en todo el mundo: India, África, Estados Unidos… Obviamente, Alemania. Es imposible elegir uno.
¿Cree que los deportistas son conscientes del poder que tiene el deporte para cambiar el mundo?
En mi caso así lo creo. A mí me cambió la vida ganar Wimbledon a los 17 años y todas las oportunidades que ello me trajo. El hecho de que después de eso, en 1985, me eligieran deportista del año en Israel, me pareció tan increíble, que me di cuenta del poder del deporte. Como alemán, me sentí muy honrado.
¿Quién le inspiró más durante su vida para tomar esta determinación?
Nelson Mandela, nuestro primer presidente. Es una respuesta que diría cualquiera de los miembros fundadores. He tenido el privilegio de compartir tiempo con él en varias ocasiones, jugamos en Johannesburgo en 1997 con Andre Agassi para su obra… Él ha sido quien más nos ha inspirado a todos.
¿En qué ámbitos puede seguir trabajando Laureus?
Educación, educación y educación. Cuanto más podamos educar a nuestros jóvenes y a nuestros niños sobre el mundo y su pluralidad, mucho mejor. Y si es a través del deporte, pues aún mejor.
Usted ganó Wimbledon con 17 años y es consciente de que no es fácil ser un joven ganador. ¿Qué consejo daría a los jóvenes que están a punto de entrar en un mundo de adultos a una edad excesivamente temprana seguramente?
Es muy importante que recuerden en todo momento quién era su equipo, aquellos que le han rodeado durante su crecimiento. Porque cuando ganas un torneo importante o una medalla de oro de repente te salen miles de nuevos amigos. Me describieron como un niño prodigio, así que sé de lo que hablo. Nunca olvides tus raíces, nunca olvides con quién comenzaste y de dónde vienes.
El único trofeo que falta en su palmarés es Roland Garros, donde llegó a las semifinales en tres ocasiones. ¿En cuál de las tres ocasiones se sintió más cerca de hacerse con la corona?
Créame, hice todo los posible por ganar Roland Garros, pero mi juego no se adaptaba por completo a la tierra batida. Por eso cuando perdí con Mats Wilander en una de las semifinales, no fue mala suerte. Simplemente era mejor.
En una ocasión en la que podía haber llegado a la final, cuando estaba un break arriba con Stefan Edberg en 1989, no supe rematarlo y me ganó. Luego perdió la final con Michael Chang, que se convirtió en el tenista más joven en ganar un título de Grand Slam. ¡Pero yo sigo siendo el más joven ganador de Wimbledon! [risas]
¿Se está moviendo el deporte en la dirección correcta o cree que cada vez se trata más de un negocio y que se está perdiendo la verdadera esencia?
Me alegré mucho de que se celebrasen los Juegos Olímpicos en medio de la pandemia. Eso demuestra el poder del deporte: la disciplina, la capacidad de organización, el poder del deporte por encima de la fuerza de cualquier virus. Luego está el fútbol. Es el deporte más rico y popular del mundo. Hay que tener cuidado de no venderse, de no ir en la dirección equivocada.
¿Qué opina del tenis en la actualidad? ¿Ha sido el ‘Big Three’ algo positivo o negativo para el tenis?
Es enormemente positivo para demostrar a los jóvenes qué es posible si tienes disciplina y talento. Hace años la gente pensaba que era imposible ganar 15 Grand Slams y ahora hay tres con 20.
Y de los tres campeones, ¿con cuál se queda?
Es una pregunta dificilísima. Soy un fan de Roger y Rafa, dos modelos a seguir no sólo para los tenistas, sino para los deportistas en general. Su forma de competir, como han apoyado y respetado su deporte… Increíble. Pero al haber trabajado con Djokovic durante tres años y medio lo considero familia, así que Novak.

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