El Espanyol lleva al lmite al Barcelona de Xavi en un derbi con polmica | LaLiga Santander 2021


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Los azulgranas vencen gracias a un controvertido penalti sobre Memphis en el inicio del segundo acto

Memphis, en la jugada del penalti de Cabrera.AP

La noche slo poda arrimar al xtasis. A la fascinacin que obliga la mitomana. Y tambin al delirio y la angustia. El Barcelona y el Espanyol vivieron un derbi en el que se confirmaron muchas de las sospechas. El ftbol, tras la propaganda que lo envuelve, acostumbra a ser demasiado transparente. Ganaron los azulgrana. Pero despus de que los blanquiazules, en un nirvana competitivo en el segundo tiempo, lograran llevarlos a un sufrimiento extremo. Quiz no pudiera ser de otra manera.

Xavi Hernndez inici su camino en el banquillo del Camp Nou obligando a sus futbolistas a recuperar la autoestima a partir del baln. Pero sigue demasiado lejos de dominar las reas. Mingueza contina, pala en mano, ampliando el agujero. Esta vez quien le llev al lmite fue Ral de Toms. Y tomar goles es poco menos que un suplicio. Slo la mala cabeza de Dimata y un palo de Ral de Toms en la ltima frontera impidi que el Espanyol atrapara algo positivo.

Los blanquiazules, como tantas otras veces -ya son 14 derrotas consecutivas en el Camp Nou-, se encontraron con muros infranqueables. El principal, el miedo propio. El planteamiento de Vicente Moreno en el primer acto, con una defensa numantina como nica respuesta, le llev a perder espacio y tiempo por mucho que De Toms insistiera en corromper el entramado del Barcelona. Aunque detrs de esa pared autoimpuesta quedaba el celo arbitral, con el penalti de Cabrera a Memphis como punto determinante de la noche. Nico, en el primer tiempo, tambin haba reclamado una pena mxima de David Lpez. El gol del neerlands, en cualquier caso, fue suficiente. Una bendicin para este Bara en paales. Pero tambin el estmulo que necesitaba el Espanyol para echarse al monte.

Lo habitual es hacer nuestras las expectativas. Agarrarnos a ellas aunque para ello sea necesario deformar e incluso negar la realidad. Es comprensible. Este deporte, sobre todo en los momentos en que no hay partidos de por medio, tiene en la ilusin su principal motor emocional. Hablaba Xavi Hernndez en la vspera del derbi de un «reinicio» en el Barcelona. Ahora habr que ver si el ftbol, que nunca tuvo en la paciencia su mejor virtud, sabr esperar.

Xavi celebra el 1-0 de Memphis en la zona t
Xavi celebra el 1-0 de Memphis en la zona tcnica.AFP

Vicente Moreno, el entrenador del Espanyol, siempre se caracteriz por aplicar el sentido comn. Su apuesta en el Camp Nou ser criticada por una presunta ausencia de valenta. Ech a su equipo muy atrs. Tanto que los tres centrales -David Lpez se incrust entre Cabrera y Sergi Gmez- tenan en el cogote la respiracin del portero Diego Lpez. Todo deba responder a un intento del tcnico blanquiazul por juguetear con el sistema nervioso azulgrana.

Viejos problemas estructurales

Tras una primera media hora en que el Barcelona exhibi intensidad en el robo y un amplio despliegue por parte de los interiores –Nico y De Jong-, viejos problemas estructurales volvieron a asomar. A este equipo le falta alguien que corone la creacin. El gol es el fruto prohibido y Memphis, pese a sus ofrecimientos constantes, acababa por intentar rematar sus propios centros.

Faltaba an media hora para que diera inicio el partido. Las butacas comenzaban a tomar color y los futbolistas se esmeraban en realizar esos ejercicios de calentamiento en los que es fcil advertir si los rostros reflejan o no la tensin de las noches de xtasis. Fue entonces cuando desde la megafona brot el nombre del gran protagonista. Del nuevo pantocrtor azulgrana: Xavi Hernndez. El Camp Nou retumb con el ansia incontrolable de quien vive algo por primera vez.

Los seis aos que pas Xavi en Qatar, primero como futbolista en retirada, despus como entrenador novel en un Al-Sadd convertido en laboratorio de ideas, ni mucho menos llevaron al olvido. Porque mientras el Barcelona se despedazaba al comps del delirio institucional de Bartomeu y con un Joan Laporta que estren su segunda etapa cerrando la era Messi, la aoranza por un pasado quin sabe si recuperable slo poda llevar a una misma figura.

Otro nio de 17 aos

Xavi tiene una fe ciega en aspectos que haban sido despreciados en los ltimos tiempos. La pelota es alfa y es omega. Y los jvenes no son una simple herramienta propagandstica, sino la referencia de un proyecto en el que los veteranos (Piqu, Jordi Alba y Busquets) no pierden su estatus. Quin sabe si con estas piezas habr manera de dar continuidad a la obra de Johan Cruyff o Pep Guardiola.

Depay festeja el gol del triunfo del Bar
Depay festeja el gol del triunfo del Bara en el Camp Nou.EFE

Xavi, en su primera alineacin como entrenador del Barcelona, sac al ruedo de inicio a ocho jugadores criados en La Masia. Y ante las penurias que sufre el equipo en ataque, mir hacia abajo. Necesitaba dos extremos. La solucin fue llevar a la orilla izquierda a Gavi y a la derecha al debutante Ilias Akhomach. S, otro nio de 17 aos, nacido ste en Igualada. Tras l lleg Abde, en quien Xavi encontr a un gran agitador cuando el Espanyol ms apretaba.

Porque fueron los blanquiazules quienes monopolizaron la escena en un ltimo tramo en que el Bara, desorientado e incapaz de interpretar plan alguno, se descosi de mala manera. No hubo costura sin abrir. El Espanyol amonton a cuantos delanteros pudo. Y el Barcelona, con el fantasmal Coutinho como evidencia de que el presente sigue ah, no pudo ms que agarrarse a la vida.

El gran peligro de todo novelista no es otro que encontrarse con que las ideas sean arruinadas por las palabras. Y Xavi ya sabe que le espera una odisea narrativa por delante. Bienvenida sea. La vida, sin retos, no tiene sentido.

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